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ACCIÓN Y CONTEMPLACIÓN
La Actitud Vital del Poeta
En uno de sus maravillosos cuentos, titulado Utopía de un hombre que está cansado", Jorge Luis Borges veía la historia de un hombre que de pronto Mírete en algún momento del futuro lejano y conversa con un habitante de ese tiempo. Muchas genialidades podemos encontraren este relato, pero ahora recordaremos un pasaje en especial. Es cuando el hombre de nuestro tiempo le dice al del futuro, con cierta vanidad, que en su casa el tenía mas de dos mil libros Y el hombre del futuro, lejos de impresionarse, sonríe y dice "Nadie puede leer dos mil libros...", y agrega mas adelante: "Cada cual debe producir por su cuenta las ciencias y las artes que necesita... (...) Cada cual debe ser su propio George Bernard Shaw, su propio Brahms, su propio Turnen.."Si bien es cierto que todo camino es válido si la persona que lo recorre cree en el, desde el pensamiento celta, visto con los ojos de este tercer milenio, el camino que se propone a quien busca mejorar su espíritu no consiste en ningún sistema concreto.
Como ya dijimos, no existe una "meditación celta" (aunque no hay que descartar que existan autores quiza no muy serios que puedan inventarse algo por el estilo) ni ninguna serie de "ejercicios druídicos" para la liberación del alma (aunque esto podría existir de haber dejado los druidas un detalle escrito de sus prácticas, las cuales en su mayoría desconocemos pero sabemos que tenían claras características chamánicas; si contáramos con algún material escrito podríamos reproducir sus prácticas como podemos hacerlo con, por ejemplo, las de los chamanes sudamericanos). En cuanto a "métodos celtas" lo único que se aproxima a esa idea es el trabajo que se puede hacer sobre el Alfabeto de los Árboles, del cual nos ocuparemos en capítulos específicos. Pero fuera de eso, la sabiduría celta nos da fundamentalmente una premisa, a partir de la cual sí se pueden desarrollar ciertas prácticas concretas. Y esta premisa es: Mira a tu interior, mira a tu alrededor, cree en tí, cree en las afinidades del alma, y no te ates ni siquiera a las promesas que te haces a tí mismo. Eres un ser libre, y sólo desde la libertad total puedes modificar y mejorar tu espíritu.
La Barca
Para entender claramente esto usaremos un ejemplo: uno puede mejorar su espíritu a través de, por ejemplo, los métodos de meditación del yoga. Pero al adoptar esa filosofía determinada como camino a la Nuevamente podemos recurrir a los celtas para entender este concepto. Nunca hay mayor libertad que cuando controlamos todos los medios para ejercerla. Tomemos como ejemplo a los derwydd, los maestros de la poesía celta de los que ya hemos hablado. Estos poetas gozaron de una enorme influencia en la sociedad celta, por lo menos hasta la epoca de la conquista de Irlanda por Cromwell. Como ya vimos, su formación era ardua y extensa, con un mínimo de doce años de profundos e intrincados estudios, que a veces llegaban a durar hasta veinte años o más. Durante ese tiempo, mientras aprendían diversas artes, los futuros derwydd pasaban la mayor parte de su tiempo estudiando los complejos sistemas y códigos de rimas y métricas con los cuales desarrollarían su arte poético más adelante.
La ciencia poética de los derwydd era sumamente compleja y estaba sometida a reglas rigurosas que les marcaban la extensión de los versos, la alternancia de las sílabas y toda clase de recursos para componer los poemas; por dar un ejemplo, estaba el recurso conocido como "Cynghanedd", que consistía en componer versos cortos mediante el empleo de una misma serie de consonantes en las palabras, en las que iban cambiando las vocales. El gran poeta y novelista inglés Robert Graves aporta un ejemplo de "Cynghanedd" en el comienzo de un poema (damos la versión original en inglés porque es obvio que de otra manera no se apreciaria el recurso): "Billet spied, bolt sped, across field, crows feld..." En el primer verso las consonantes son B-L-T y S-P-D; en el segundo verso, las mismas consonantes forman dos palabras diferentes al cambiar las vocales. Así pasa con el tercer verso y el cuarto, que repiten las consonantes C-R-S y F-L-D cambiando de vocales para producir palabras diferentes.
Recursos como este hacían muy difícil el arte de componer poesía. Pero, lejos de constituir una limitación, el conocer todas las complicadas reglas de versificación y no poder salirse de ellas impulsaba a los derwydd a potenciar su creatividad, su imaginación y su inspiración para lograr un resultado artístico excelso y que a la vez respetará las reglas. ¿Cuál es el mensaje de esto? Que solo el conocimiento y la armonía con las leyes del universo nos otorgan verdadera libertad. Cuando uno profundiza en cualquier obra de arte, por más caótica que esta parezca (lo que en el arte moderno se ve a menudo), verá que ese aparente caos responde a reglas, a leyes, a un amplio conocimiento de los fundamentos de ese arte. Trasladándolo a la música: cuanto más sabe un músico de teoría, armonía y contrapunto y cuanto más práctica para adquirir destreza técnica con su instrumento, más libre es a la hora de crear o de improvisar música. Ésta es la clase de libertad que nos propone el legado poético de los celtas: libertad absoluta, pero nunca caótica. En el fondo de la más completa indepencia espiritual descansa la base armónica que sustenta esa independencia.
Tus Propios Límites
El fin último es la libertad. Pero no se llegará a ella simplemente dando por tierra con todo y lanzándose a un caos. Por el contrario, se llegará a la verdadera independencia del espíritu a través de armonizarlo de manera total: con nuestros deseos, con el entorno, con todo lo que llevamos en nuestro interior y todo lo que nos rodea. Por eso, retomando aquello de que cada mañana sea una aventura impredecible y nueva, eso no puede ser de ninguna manera "peligroso" porque tu eres el que marca tus propios límites, y si estás atento a tu corazón, él te guiará en forma armónica para que el ejercicio de tu libertad no te desestabilice. Pero si la libertad es el fin último, no nos adelantemos a hablar tanto de ella. Volvamos a la visión poética de la vida. Sólo hazlo Toda meta requiere trabajo y dedicación. Para lograr cambiar la forma de ver la vida, para plantarse ante ella con una actitud de poeta, es decir, de persona de acción, hay que hacerlo con convicción.
Llega la mañana. Es la primera mañana de tu vida (porque todo es lo primero que sucede en tu vida). ¿Qué vas a hacer con ella? Puedes levantarte con ese cansancio que habitualmente te aplasta desde el mismo momento en que abres los ojos, puedes mirarte con aburrimiento en el espejo mientras te lavas los dientes, y salir hacia ese trabajo de siempre enojado con los ruidos de la calle o las personas apuradas que te empujan al pasar. O puedes cambiar. Empieza desde el momento mismo del despertar. Abre los ojos. Mira, por ejemplo, a esa persona que hay durmiendo a tu lado: ¿realmente valen la pena todas esas discusiones irritantes que suelen sostener casi todo el tiempo? Claro que no. Pero no es necesario siquiera que se lo digas. Deja salir esa sonrisa que te sobreviene cuando comprendes lo tonto que eres al sufrir discutiendo por cosas tan estúpidas, y ve a lavarte los dientes. Mirate en el espejo mientras lo haces. ¿Te das cuenta de que has empezado de nuevo? Cada mañana se repetía ese sentimiento de irritación que hoy decidiste no aceptar. Hoy no repetiste lo de cada día. Miraste lo de siempre como si fuera algo nuevo, y decidiste hacer algo bueno con ello. Sí, sonríete en el espejo. Has iniciado una verdadera mañana nueva.
Y para empezar a practicar esta visión poética de la vida sólo necesitaste hacerlo. Ése es el primer secreto: solo hazlo. ¿Quieres vivir cada instante, circunstancia o suceso de tu vida como algo nuevo? Sólo hazlo. ¿Quieres asombrarte de las infinitas alternativas que te ofrece la vida cuando no la miras con los ojos apretados y el ánimo irritado y violento? Sólo hazlo. ¿Quieres sentir que a cada momento tienes una oportunidad porque tu mismo te la estás dando? Sólo hazlo. Sólo hazlo. Ése es el secreto para comenzar de nuevo. Hacerlo. Entregate a ello.
La Inspiración del Poeta
Puedes tener la mejor vida que te imagines. Eres tú quien la está escribiendo. Y debes ser un poeta inspirado. Claro, quizás alguien piense: ¿Realmente es , ¿Entonces con sólo quererlo puedo, por ejemplo, viajar mañana a las Islas Seychelles con esa celebridad de Hollywood que se enamorara perdidamente de mí? Si piensas eso es porque aún no has entendido; o peor aún: porque tu alma está ya demasiado cansada y tu ironía esconde un descreimiento que es realmente lo más triste que puede pasarle a alguien, las almas muy golpeadas empiezan a no creer en nada en sí mismas, por empezar. El terreno sobre el que tu voluntad libre puede decidir es tu alma, no la secretaría de turismo polinesa. Además, ¿para que sueñas con viajes fantasticos o con ser millonario si no puedes mirar sin irritación a esa persona que comparte tu cama? Se un poeta inspirado, no un mal hacedor de versos fáciles. Todo instante de tu vida es materia de poesía.
La Aventura Empieza a cada momento
Es probable que haya mucho que practicar antes de que esta forma de mirar la vida se haga "automática" y deje de necesitar toda nuestra atención puesta en lograrla. Pero, ¿acaso puede resultar cansador o molesto poner toda nuestra atención para hacer que cada cosa de nuestra vida sea algo nuevo a cada momento? Claro que no. La manera de hacerlo es intentarlo todo el tiempo. Comenzaste al despertar. Continúa al salir a la calle. Mira a tu alrededor: ¿habías reparado alguna vez en que sonrisa más extraña tiene el vendedor de diarios que durante mucho tiempo, quizás años, has visto en esa esquina y él te ha visto a ti y nunca siquiera cruzaron un saludo? Miralo bien: sí, es una sonrisa rara, ¿no? Quizás ese hombre sea más interesante de lo que nunca te molestaste en imaginar. ¿Por qué no lo saludas e intentas conversar un momento con él? Imagina que descubres que resulta ser un personaje sumamente gracioso y divertido, o quizás, inesperadamente, un filósofo de lo cotidiano y lo callejero. O quizá no sea ninguna de esas cosas, pero no pierdes nada con averiguarlo. Porque si ese hombre resulta ser alguien interesante en algún punto y tiene algo que ofrecerle a tu alma, ¿qué pensarías si te lo hubieras perdido sólo por no prestar atención a tu alrededor?
La realidad, lamentablemente, es que las personas suelen perderse a cada momento oportunidades de enriquecer su vida en el sentido espiritual. A cada paso hay una nueva oportunidad para la sorpresa, pero no estamos mirando, con los ojos atentos del poeta que ve la singularidad en todo, y por eso las cosas pasan a nuestro lado a una velocidad vertiginosa. El abanico de las posibilidades es enorme, pero de todas ellas no aprovechamos casi ninguna. La aventura espera a cada paso, pero si ni siquiera miras al vendedor de diarios de la esquina no esperes cruzarte con el ser mágico que cambiará tu vida, porque cuando cruce a tu lado no repararás en él. No esperes, sal a buscarlo. Los celtas no fueron un pueblo confinado a determinada región geográfica, sino que se movían permanentemente por los dominios de otros pueblos. Sin embargo, no perdían por eso su cultura, sino que por el contrario la engrandecían. Traslademos esto a nuestros días.
Imaginemos que eres un fabricante de camisas pintadas a mano. Eres el mejor en tu oficio. Y has trabajado duro: tienes ya cientos de camisas listas para la venta. Así que te sientas en el sillón preferido de tu casa y esperas que vengan a golpear a tu puerta para comprarte tus camisas. Nadie sabe que las has confeccionado, jamás nadie se entero de que tus diseños son maravillosos, nadie tiene conocimiento de que ya cuentas con cientos de camisas terminadas esperando comprador. Pero tu allí estás, sentado en tu sillón preferido esperando que vengan a comprarte las camisas. Cuando han pasado meses y aún, en forma para tí inexplicable, nadie ha llamado para comprarte una sola camisa, empiezas a despotricar contra la vida y el mundo. A fin de cuentas, de nada sirve ser el mejor hacedor de camisas pintadas a mano. Porquería de vida...
Pues bien: aunque cueste reconocerlo, la mayoría de las personas actúa de esta manera. Lo de las camisas es una imagen figurada, por supuesto. Pero en las cosas importantes de la vida tomamos esa actitud. Y lo cierto es que nadie vendrá a "comprar tus camisas" si te quedas encerrado esperando. No esperes: sal a buscarlo. Lo que sea: el amor, el trabajo, la amistad... O nada en especial: simplemente sal a buscar. Toda actitud de acción se verá recompensada. Toda actitud contemplativa pesará sobre tu espíritu hasta agobiarlo de frustración y hartazgo. No se trata de salir a conquistar el mundo queriendo llevarse todo por delante (porque el mundo termina por llevarte por delante a tí) ni de quedarse en cerrado esperando que ocurra algún milagro (los milagros a domicilio no existen). Se trata de mantener alerta la visión poética de la vida, que hace que tu alma se sensibilice y pueda captar lo nuevo, lo sorprendente, lo maravilloso que puedes encontrar en cada circunstancia, en cada cruce, en cada instante de cada día. Abre tus ojos de poeta para no perderte nada de lo que está sucediendo todo el tiempo a tu alrededor. No mires tan lejos, mira bien cerca de tí, porque así es como tu espíritu se alimenta. Si no puede pasarte algo parecido a lo que escribió Boris Pasternak: Cuando un gran momento golpea a las puertas de tu vida, el ruido de ese llamado suele no ser más fuerte que el latido de tu corazón, y si no estabas muy atento quizá lo pases por alto.
A Navegar
El camino hacia la libertad e independencia absolutas de tu espíritu pasa por navegar todas las aguas de cada instante. Cuanto más atento y abierto estés a lo que te sucede y a lo que te rodea, más crecerá tu individualidad, porque cada cosa que registras la alimenta. Muchas veces las personas son islas, pero en el mal sentido de la palabra. No debes serlo en el sentido de "aislamiento", de una isla perdida en el océano por la que nadie pasa jamás. Sentirse (y ser) único, individual y libre no es ser una isla. Pero mejor digámoslo con poesía, como gustaba a los antiguos celtas. La tradición poética celta se ha mantenido a lo largo de los siglos, y hoy en día la riqueza mayor de sus descendientes directos, los irlandeses, es la poesía y el canto. Liam Clancy, el más grande trovador irlandes de este siglo, canta unos versos del poeta Doug Lapham, que dicen así: Habrá quien tiene islas en el cielo habrá quien tiene islas en el mar... Pero mi isla está siempre conmigo y es mi sueño de ser libre... A navegar, amigos... A navegar...Soma have islands in the sky Isome have islands in the sea / but my island is always here / and my 'ream is to befree... / Sai! away, boys... Sail away...
Sigamos el sabio consejo de los poetas celtas, levantate cada mañana dispuesto a navegar en busca de la aventura cotidiana, de la novedad de cada día, con la fuerza que te da la visión poética de la vida que ahora intentas a cada momento. Levántate cada mañana repitiendo la vieja oración celta conocida como "La brama del ciervo", que ha sido repetida por limos y tantos buscadores de sabiduría desde los antiguos tiempos de los druidas. Es una oración de gran energía, que te ayudara a salir al mundo lleno de ganas y de convicción. Dice así: Amanezco hoy por la fuerza del cielo, la luz del sol, el esplendor del fuego, el resplandor de las llamas, la velocidad del viento, la rapidéz del rayo, la firmeza de la roca, la estabilidad de la tierra, la profundidad del mar. Amanezco hoy por la fuerza secreta y divina que me guía. No dudes en repetir esta oración cada despertar. En ella está la vieja sabiduría celta expresada con todo el poderío de la palabra. Mitos
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