Nuestros ancestros más lejanos descubrieron el inmenso poder y trascendencia del fuego. Observaban las llamas de sus fogatas y predecían el futuro observando su movimiento, color y forma. La lectura de las pequeñas llamas de las velas es una derivación de aquel camino de adivinación. Al parecer, el invento de la vela se debe a los etruscos, que las denominaban cereus y cereus fanales. Eran de cera, sebo o pez con mechas de fibras vegetales como papiro, junco o estopa. Ya desde sus inicios tuvieron una doble finalidad, iluminar y ser muestra de un sentido místico y mágico.
CUANDO LAS TRES LLAMAS SE CONSUMEN NORMALMENTE: Felicidad, vida equilibrada y salud.
LAMPADOMANCIA
Este método de adivinación era muy corriente en los tiempos en los que se utilizaban lámparas de aceite y antorchas. De la visión de las llamas realizaban las siguientes predicciones:
LLAMA DE UNA PUNTA: Muy buena suerte. Buen augurio.
LLAMA DE DOS PUNTAS: Mala suerte.
LLAMA INCLINADA: Enfermedad.
LLAMA QUE SE EXTINGUE INESPERADAMENTE: Desastre, calamidad.
LLAMA QUE HUMEA ANORMALMENTE: Peligros, negatividad.
CEROMANCIA
Esta línea de videncia fue muy popular en el siglo XVIII, cuando era costumbre cerrar la correspondencia con lacre. Los sacerdotes del vudú actualmente siguen realizando lecturas aerománticas que se pueden realizar de distintas formas:
PRIMER METODO: Se prepara un plato con un poco de agua. El consultante deberá meditar detenidamente la pregunta con los ojos cerrados y en actitud concentrada.
Después encenderá la vela e inclinándola dejará que gotee sobre el agua del plato. Finalmente se interpretarán las figuras obtenidas.
SEGUNDO METODO:
Se utilizará una vela de color blanco o un color definido según la pregunta. Seguidamente el consultante cogerá la vela con las manos cerrando los ojos pensará el tema o la pregunta a realizar.
A continuación se enciende la vela e inclinándola se dejan caer unas gotas de cera en el plato y se coloca la vela sobre éstas.
Deje que la vela se consuma y realice la lectura de la forma de la vela que quede sobre el plato.
LA LLAMA DOBLA SU TAMAÑO, ES NÍTIDA Y EN SU PUNTA TIENE UN BRILLO MÁS CLARO: Felicidad.
LLAMA OSCILANTE: Indecisión.
LLAMA QUE CUESTA ENCENDERSE, ARDE BAJA Y FRECUENTEMENTE SE APAGA: Gran impedimento. Lucha imposible.
LA PREDICCIÓN CON TRES VELAS:
Este antigua método de predicción es llamado licnomancia, y consiste en observar las llamas de tres velas de cera. Se realiza de la siguiente forma:
Se colocan tres velas de cera formando un triángulo.
Se apaga la luz de la habitación y se encienden las tres velas con una única cerilla.
La forma, movimiento y tamaño de las tres llamas podrán dar los siguiente augurios:
SI UNA VELA SE EXTINGUE INESPERADAMENTE: Indica fatalidad inesperada.
SI ALGUNA LLAMA OSCILA DE UN LADO A OTRO: Indica cambios, movimiento y viajes.
CUANDO UNA LLAMA CHISPORROTEA: Nerviosismo, pequeños disgustos.
SI LAS LLAMAS SUBEN Y BAJAN O SE CONSUMEN DE FORMA MUY DESIGUAL: Indica grandes contrariedades, disgustos.
CUANDO LA LLAMA SE CURVA EN FORMA DE ESPIRAL: Indica personas que conspiran en su contra.
CUANDO UNA DE LAS LLAMAS DA MÁS LUZ QUE LAS OTRAS DOS: Indica un gran éxito y reconocimiento.
Hasta aquí el capítulo 15 que habla de las velas y su relación con el tarot del amor.
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